
Redacción | cronicacr.com
El presidente Rodrigo Chaves volvió a encender la polémica al referirse como “therians” y “gente media tocada de la cabeza” a quienes respaldaron al Frente Amplio (FA) en las últimas elecciones, una cifra que supera las 293.000 personas. Las declaraciones se dieron este 25 de febrero, durante la conferencia de prensa semanal en Casa Presidencial, en medio de consultas sobre la celebración del diputado Ariel Robles tras el freno al proyecto de jornadas de 12 horas.
En su intervención, el mandatario minimizó la relevancia política del FA y de su excandidato presidencial. “Ariel es irrelevante en la política nacional. Casi no sacó votos para presidente y los votos que iban de la izquierda extrema, que apoya el Frente Amplio, se los dieron a Álvaro Ramos, de manera evidente quebraron el voto para tener estos siete diputados”, afirmó. También agregó: “Lo que le gusta a don Ariel, aparte de hacer ‘miau miau’, es que la gente no trabaje y tenga trabajos buenos”.
Chaves fue más allá al cuestionar la ideología del partido y a sus principales figuras. “Ellos lo que admiran es, lo dijo el diputado José María Villalta, ‘Yo soy comunista, ¿y qué?’, lo dijo en cámara. ¿Patricia Mora no fue a pagar respeto al gobierno de una dictadura?… ¿La colega Rocío Alfaro no defendieron (sic.) como legítima las elecciones de Maduro en Venezuela?…. Eso es un chiste. Que haya tantos therians y gente media tocada en Costa Rica que les haya dado siete diputados, ya eso es otro problema de nuestra sociedad”.
Las palabras del presidente generaron una reacción inmediata. El secretario general del FA, Jonathan Acuña, aseguró que “Chaves entró a Zapote siendo un irrespetuoso y pachuco y se va a ir de Zapote siendo un irrespetuoso y pachuco”. Añadió que ya no se trata solo de un ataque al partido, sino de una ofensa directa contra miles de ciudadanos que ejercieron su derecho al voto.
“Un presidente incapaz de comprender la pluralidad política que existe en democracia; incapaz, además, de tolerar tener diferencias con otras fuerzas políticas”, sostuvo Acuña. Además, defendió el papel de su fracción legislativa señalando que ha tenido “capacidad propositiva” y también de oposición “a los intentos y a las acciones de corrupción del presidente y de su gobierno”.
Más allá del cruce verbal, el episodio vuelve a colocar en el centro del debate el tono confrontativo del mandatario frente a sectores opositores y votantes específicos, en un país donde la pluralidad política es pilar del sistema democrático.